Guardia Nacional, con militares sin pruebas de control de confianza.

La nueva fuerza que conformará la Guardia Nacional podrá intervenir las comunicaciones privadas; los gobiernos locales deberán apoyar con recursos económicos y los guardias que ayuden al crimen organizado alcanzarían hasta 60 años de cárcel.


También se contempla la desaparición de la Policía Federal en 18 meses, quienes se irán integrando a la Guardia Nacional que iniciará con una fuerza inicial de 40 mil elementos militares y navales, los cuales no serán evaluados con los exámenes de confianza (desde los toxicológicos hasta los de polígrafo), que se aplican en las instituciones civiles para ejercer funciones de seguridad, a pesar de que se contempla en la Ley de la Guardia Nacional y no hay excepciones para militares.


Alfonso Durazo, secretario de seguridad pública, confirmó lo anterior al responder que las Fuerzas Armadas tienen un mecanismo de control distinto al de confianza, pero que certifica la confiabilidad de sus efectivos.


En relación a los nuevos reclutas, el funcionario federal dijo que ya fuera por una vía (la de la policía federal o la militar) u otra el personal de la Guardia Nacional será certificado, pero, aunque señaló que el Ejército tiene su propio proceso de certificación similar al control de confianza, la página de la Secretaría de la Defensa Nacional no señala evaluación alguna de este tipo en sus requisitos de reclutamiento.


Militares y armas van a la Guardia Nacional, sin pedir licencia.

Los militares y elementos de la Naval que sean transferidos a la Guardia mantendrán su armamento, municiones y equipo con el que fueron dotados en las Fuerzas Armadas, y conservarán sus sueldos, prestaciones, insignias, etcétera.


La ley establece que deberán recibir capacitación policial, pero no se establece que deban tramitar la licencia para el uso de armas, como se acordó en los considerandos de la reforma constitucional aprobada hace unas semanas.


Fin de la Policía Federal en 18 meses.

Desde la prevención e investigación de delitos, incluyendo la vigilancia de instalaciones y zonas federales, como carretera, puertos y aeropuertos pasarán a ser funciones de la Guardia Nacional, de tal manera que los recursos de la Policía Federal, deberán ser transferidos a la nueva fuerza de seguridad.


La transición de la Policía Federal a la Guardia Nacional será transitoria y no podrá pasar de 18 meses para concluir el traslado de todo el equipo humano y material.


Delitos que atenderá

La Guardia Nacional tendrá bajo su responsabilidad la prevención e investigación de delitos federales, pero podrá, a petición de los gobiernos locales, llevar a cabo la misma función en cuanto a delitos locales. Sus actividades de investigación se harán bajo conducción del Ministerio Público.


También tendrá facultades para cumplir con órdenes de aprehensión y a realizar operaciones encubiertas de inteligencia.


Intervención en las comunicaciones

La Guardia Nacional podrá monitorear e intervenciones comunicaciones privadas previa autorización de un juez. De acuerdo al artículo 109 se establece el catálogo de delitos para los cuales se faculta este espionaje, entre los que se encuentran trata de personas, lavado de dinero, tráfico de drogas, extorsión, homicidio, secuestro, robo de autos, entre otros.


Penas de hasta 60 años para integrantes de la Guardia.

Para integrantes de la Guardia Nacional que cometan faltas, tendrán mayores sanciones. El Título Quinto Capítulo III de la nueva Ley, incluye un catálogo de nuevos delitos en los que pueden incurrir los elementos de la Guardia con sanciones que incluso llegan hasta los 60 años de prisión en casos como colaborar con la delincuencia organizada.


Deberán pagar Estados y municipios si quieren la ayuda de la Guardia.

Mediante convenios de colaboración, los Estados y municipios podrán ser apoyados en tareas de seguridad pública pero no será gratuito. El artículo 96 señala que los gobiernos locales deberán “aportar proporcionalmente, con cargo a sus presupuestos, los recursos económicos, humanos y materiales necesarios para sufragar parcialmente los costos de operación de la Guardia Nacional”.


Ellos dirigirán la Guardia Nacional

La Guardia Nacional tendrá un mando civil y originario que recaerá en el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, quien actualmente es Alfonso Durazo, mientras que el mando operativo lo dirigirá un militar en proceso de retiro, el general Luis Rodríguez Bucio, que será el comandante de la Guardia.


La coordinación operativa interinstitucional estará compuesta por tres mandos, dos militares y un civil de la Policía Federal. Los militares se encuentran en proceso de retiro. De la Secretaría de la Defensa se integrará Xicoténcatl de Azolohua Núñez Márquez. Pasará a situación de retiro el 1 de agosto de 2019.


De la Marina, el Contralmirante Gabriel García Chávez. En 2018, tras 40 años de servicio, se retiró con el grado de Capitán de Navío por haber cumplido la edad límite.

De la Policía Federal, será Patricia Rosalinda Trujillo Mariel. Maestra en medicina forense con 12 doctorados, tres de ellos cursados en reeducación y reinserción social.

En total son 14 grados agrupados en cuatro grandes categorías denominadas: Comisarios, Inspectores, Oficiales y Escala Básica.


Requisitos para ingresar a la Guardia Nacional

La Ley contempla nueve requisitos básicos entre los que se encuentran: no tener antecedentes penales, cumplir con cierto perfil físico y médico, aprobar las evaluaciones de control de confianza, y no haber sido separado o inhabilitado de otra corporación policial.


Información de Animal Político

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