Intentaron secuestrarla en Hermosillo

Hermosillense usa su cuenta de tuiter para platicar lo que le sucedió.



Imagen tomada de Twitter.

La usuaria de tuiter Glenn Coco @laBalmori compartió cómo hace unos días, mientras se dirigía a su trabajo, sufrió un intento de secuestro en una de las calles de Hermosillo. Hemos retomado sus palabras y te las compartimos con el objetivo de contribuir con su intención de alertar a otras personas y evitar que tengan que pasar por lo que ella vivió.

“Les voy a contar una historia de terror y percepción que afortunadamente terminó en un esguince de cuello, cita en el psiquiátrico y medicamentos”.

“El camión nos bajó en la parada que está en Solidaridad y Campoy. El señor camionero nos dijo que esperamos el siguiente camión para terminar la ruta... Yo a veces suelo caminar del Héctor Espino a mi chamba, porque no se me hace lejos”.

“Y era la misma distancia. Solo que en vez de ir por la calle del ITH, iba sobre un bulevar transitado. Así que se me hizo fácil caminar, como suelo hacerlo, desde ahí hasta mi chamba”.

“Llevaba unas cuatro cuadras caminadas, iba jugando Clash Royale en él telèfono (no es un comercial pagado). Iba distraída, pues.

Se orilló un carro. Iban dos vatos. El copiloto me ofreció raite y dije que no, gracias. Siguió insistiendo y seguí contestando que no. Intenté seguir caminando. Se bajó el copiloto y quiso meterme al carro a la fuerza”

“Diosito Crucificado me quiere mucho. Tengo ángeles bien ____ cuidándome. El Universo quiere que siga aquí porque tal vez tengo un propósito en este Plano. Lo que quiera creer. Pero me zafé del jaloneo del vato”.

“Corrí, una persona pegó un frenón, me mentó la ____. Seguí corriendo hasta llegar al kínder. No dejaba de voltear. Decidí seguir por la Campoy porque es de un solo sentido y los del carro no podían darse vuelta. Al menos no por ahí”.

“Llegué al kínder. En histeria total. Vomité muchas veces. No podía decir qué me había pasado. Cuando por fin pude hacerlo, llamaron a la policía”.

“Llegaron pronto, pero ya habían pasado unos 20 minutos desde el suceso. No se pudo hacer mucho, más que levantar un acta...Era un carro oscuro, 4 puertas, no era nuevo pero tampoco muy viejo. No se de carros. Un hombre moreno más alto que yo fue el que intentó subirme al carro. Traía una polo clara (esas horribles camisetas que odio, por eso la recuerdo), pantalón de mezclilla y tenis blancos”.

“Eran alrededor de las 7:20 de la mañana. Siete veinte de la mañana. Había tránsito porque lunes y a trabajar. Tuve mucha suerte. Mucha, mucha suerte”.

“Solo terminé en el ISSSTE con una incapacidad médica por tres días y un collarín. Porque tuve mucha suerte, porque tal vez no planearon hacer eso, porque lo hicieron porque me vieron sola, caminando a mi trabajo, se les hizo fácil”.

“Eran las siete de la mañana. Iba rumbo a mi trabajo. No era mi ruta habitual, así que no fue algo de que me hubieran estado vigilando.

Aquí sigo plebes. Chillando porque qué ___. Tengo mucho miedo. Yo terminé solo con un esguince en el cuello porque pude jalonearme más fuerte que el vato que intentó levantarme”.

“Los policías se portaron muy bien conmigo. Sentí su apoyo en todo momento. A ____ que me da coraje que digan que Hermosillo es un lugar seguro”.

“En el ISSSTE se portaron muy bien conmigo también. Por fortuna me atendió alguien que conozco y no un extraño. Porque sí estaba (estoy) muy asustada. Vomité mucho. Dormí toda la tarde porque me tomé el medicamento”.

“Tengan un ___ de cuidado. Tengamos un ___ de cuidado. Cuidémonos entre nosotros, no hagan de la vista gorda si ven que algo raro está sucediendo”.

“Y no está bien que nos esté pasando esto. No está bien hacer como si nada cuando si todo. No está bien que nuestras autoridades no hagan nada por imagen. No está bien que otras morras no hayan tenido la suerte que tengo yo”.

“Me daba vergüenza contarles esto. Y vergüenza por qué? No sé. Pero es necesario contarlo. Es necesario que se sepa. Es necesario para cuidarnos. Es necesario para apoyarnos entre todos. Es necesario hablar”.




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